IPEFC - Ejercicio Físico y Cáncer / CONSEJOS GENERALES

Ejercicios durante el tratamiento de cáncer

Hacer ejercicio durante el tratamiento del cáncer es seguro, te ayuda con el tratamiento y sus efectos secundarios
mujer andando con la palabra durante tratamiento

Durante el tratamiento de cáncer puedes hacer ejercicios. La mayoría de personas con cáncer no saben que hacer. Son conscientes de que deben hacer ejercicio, pero tienen miedo de empezar durante el tratamiento. Un programa de ejercicio supervisado se adaptará a todas las posibles circunstancias: día y horario de la quimio, fatiga, bajada de defensas, malestar general, dolor y restricciones de movimiento, molestias derivadas de la radio, etc.

Por muy acostumbrados que estemos, hay que reconocer que la palabra «cáncer» asusta. Como mínimo provoca respeto, cierto nivel de alarma y desconcierto. Entendemos perfectamente que el diagnóstico pueda provocar miedo en pacientes y familiares. También sabemos que cuando el plan que se propone para pelearse con la enfermedad es bueno, la inquietud es menor: Tenemos herramientas en las que confiar y con las que trabajar.

La mayoría de personas con cáncer no saben que hacer. Son conscientes de que deben hacer ejercicio, pero tienen miedo de empezar durante el tratamiento. A veces esa barrera la establece el médico o incluso la familia. Sea cual sea el origen, el miedo a hacer ejercicio parte del desconocimiento. La mayoría de las personas no conocen qué es el ejercicio, cuales son los beneficios de realizarlo y cuales son los perjuicios de no hacerlo.

Parte de las dudas y el miedo suele tener que ver con la percepción que tenemos de «hacer ejercicio». Un programa de ejercicio no tiene porque cansar, ni doler, ni provocar ningún tipo de sensación negativa. Con la supervisión adecuada, con cantidades muy pequeñas de entrenamiento de fuerza y cardio podemos conseguir mejoras enormes.

Por tanto, durante el tratamiento de cáncer puedes hacer ejercicios. Para ello se debe tener en cuenta:

  • Cada tipo de cáncer es diferente, así como su tratamiento
  • Por tanto, los ejercicios del programa deben tener en cuenta esas diferencias
  • Los ejercicios de predominio de fuerza y los cardiovasculares son fundamentales para tolerar mejor el tratamiento y sentirte mejor
  • En la gran mayoría de ocasiones, esperar a que termine el tratamiento para empezar a hacer ejercicio solo conseguirá que aumenten los efectos negativos del mismo (debilidad, fatiga, malestar general, incapacidad para realizar las actividades diarias, etc.)
  • Por lo general, cuanto antes empecemos con el programa de ejercicio mejor
  • Es muy importante que pacientes, familiares y médicos conozcan que se va a hacer y quién dirigirá el programa

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